Una mala salud oral puede provocar calambres y contracturas en deportistas

Tal y como ya os contamos en otras ocasiones en este blog de las Clínicas de Ortodoncia Pérez Varela de Ourense y Santiago de Compostela, una mala salud bucodental puede afectar al rendimiento deportivo.

Es una relación bidireccional, ya que el deporte beneficia la salud, y también la salud afecta al rendimiento deportivo.

deporte salud oral

Lo que sucede en tu boca puede afectar a cuestiones tan concretas como el rendimiento deportivo

Las infecciones en la cavidad bucal pueden causar, desde lesiones musculares y calambres, hasta fatiga o incluso cefalea, influyendo directamente en el rendimiento de deportivo.

A pesar de que la mayoría (en concreto el 94% de los deportistas en España) considera que la relación bucodental está relacionada con la salud general, solo un 55% es consciente de que una mala salud oral puede incidir en su rendimiento deportivo.

La realidad es que quienes practican deporte habitualmente tienen un mayor riesgo de sufrir caries y desgaste dental y problemas de las encías debido a circunstancias vinculadas al deporte como la habitual ingesta de hidratos de carbono, productos ricos en glucosa o bebidas azucaradas y ácidas como las isotónicas. Estos problemas bucodentales acaban agravando otro tipo de lesiones físicas. Otro de los motivos por los que los deportistas tienen una mayor predisposición a desarrollar caries es porque al cansarse tienden a inhalar aire por la boca, lo que hace que se seque la boca y que descienda el flujo de saliva que es un protector natural de la dentadura frente a caries y otros problemas.

Se sabe que las caries no diagnosticadas o no tratadas, y las lesiones periodontales, además de provocar dolencias musculares y articulares en lugares del cuerpo como los gemelos (e incluso retrasar la recuperación de las lesione), pueden causar malestar y debilidad física.

Igualmente, las infecciones no tratadas en la boca (por ejemplo los habituales problemas de gingivitis y periodontitis) favorecen el cansancio, la fiebre y la inflamación articular. Esto se debe a que las bacterias que viven en la boca pueden llegar a distintas partes del cuerpo a través del flujo sanguíneo, pudiendo depositarse en los músculos y articulaciones. Esto también tiene consecuencias en la acción de contracción y relajación de los músculos derivando en que el ejercicio resulta más cansado y se experimenta una mayor sensación de agotamiento.

Por otra parte, la tensión a la que se ven sometidos los deportistas puede puede provocar que aprieten la musculatura de la boca y rechinen los dientes en movimientos similares al del bruxismo. Esto, si se da de manera continuada, puede generar cefaleas, dolores musculares de cuello y espalda e, incluso, alteraciones del equilibrio.

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