Un 30% de las cefaleas tiene su origen en un problema de maloclusión combinada con estrés

Las maloclusiones tienen un impacto muy negativo en la calidad de vida de niños, adolescentes y adultos, pero curiosamente un 90% de la población (según las estimaciones) padece algún tipo de maloclusión dental o una oclusión dental defectuosa.
Cuando al cerrar la boca hay algún punto que tropieza, provoca que la mandíbula cambie de posición y se produzca sobrecarga en la mandíbula. Cuando además esa persona padece estrés esa sobrecarga continua acaba creando problemas en el músculo de la masticación, del cuello e incluso una patología en la articulación temporomandibular.
Dolor de cabeza, cuello, oídos u hombros, son algunas de las molestias comunes que sufre una gran parte de la población y que, en ocasiones, pueden llegar a incapacitar a una persona para llevar una vida normal. Se estima que alrededor del 30% de las cefaleas tienen su origen en un problema de maloclusión, combinado con estrés que podría solucionarse de modo sencillo acudiendo a un especialista.

maloclusión y estrés

Cuando los dientes no encajan a la perfección puede producirse sobrecarga en la mandíbula

Una de las patologías más frecuentes asociadas a una incorrecta oclusión y el estrés es el denominado bruxismo, hábito de apretar y rechinar los dientes, que generalmente ocurre durante el sueño, y que provoca dolor agudo en la articulación temporomandibular, en los oídos, la cabeza y el cuello y que, a largo plazo, origina un desgaste severo en los dientes.
La maloclusión produce problemas en los músculos de la masticación, del cuello y patologías en la articulación temporomandibular.
Para prevenir estos problemas es imprescindible que los niños sean revisados por un especialista antes de cumplir los seis años ya que cuanto más temprano se realice la prevención, más sencillo será evitar que, con el crecimiento, se agudicen los problemas. Es la conocida detección precoz en la que siempre insiste el Doctor Pérez Varela para impedir que las patologías se agraven haciéndose más difíciles y costosas de resolver.
No sólo hemos de preocuparnos de que la boca realice una buena mordida tras someternos a un tratamiento o intervención bucodental, sino que deberían realizarse revisiones para asegurarnos de que la oclusión dental es correcta.
Si tu mordida no es buena, y tus dientes superiores e inferiores no encajan entre sí no dudes en acercarte a una de las Clínicas de Ortodoncia Pérez Varela de Ourense o Santiago de Compostela para consultarnos.

Fuente: EP Salud

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