¿Todos necesitaríamos hacernos una ortodoncia en algún momento de la vida?

Aunque durante muchos años se asociaba la ortodoncia únicamente a la colocación de dientes que estaban visiblemente torcidos, hay muchos problemas que se resuelven mediante un tratamiento ortodóncico y son imperceptibles para los demás, y, en muchas ocasiones, desconocidos para la mayoría de la gente.
Es muy rara la persona que no necesitaría una ortodoncia en algún momento de su vida, ya sea por motivos estéticos, por motivos de salud periodontal (para evitar problemas en las encías) o debido a la oclusión (que encajen bien los dientes superiores e inferiores).
Lo cierto es que la mayor parte de la gente tiene algún grado de apiñamiento, sobre todo los incisivos inferiores. Además, los dientes, al igual que sucede con casi todo el organismo, van envejeciendo, se van apiñando y se van desgastando con la edad. Lo mismo que la piel se arruga, o el pelo tiende a volverse cano o a caerse, los dientes se van apiñando. Afortunadamente, y al contrario de lo que sucede con otras cosas, los dientes se pueden volver a colocar en su sitio gracias a la ortodoncia.

apiñamiento ortodoncia

La mayoría de las personas tienen cierto grado de apiñamiento dental que dificulta la limpieza de la boca

Como debido a ese proceso fisiológico los dientes se van amontonando, cada vez son más las personas que llegado un cierto momento decide recurrir a un tratamiento de ortodoncia para tener lo sientes bien colocados, ya sea por estética o por motivos de salud porque unos dientes bien colocados permiten tener mucha mejor higiene (unos dientes mejor colocados facilitan su limpieza), lo cual ayuda a evitar que queden restos de placa que acaben contribuyendo a generar gingivitis y enfermedad periodontal.
Otro motivo que puede llevar a una ortodoncia es que, cuando los dientes superiores e inferiores encajan bien (hay una buena oclusión) hay menos desgaste, y muchas veces también menos problemas de la articulación temporomandibular, que es el hueso que une la mandíbula con el resto de cráneo.
Es decir, que si los dientes superiores no encajan bien con los inferiores puede dar lugar a desgaste de dientes y a dolores de la zona de la mandíbula e incluso a dolores del cuello, espalda, oído o de cabeza que muchas veces el paciente no asocia a un mal encaje de los dientes, pero que al resolver el llamado Síndrome de la ATM desaparecen.
A veces hay pacientes que tienen la mandíbula (el hueso de abajo) o la maxila (el superior) muy grande y sobresale mucho. Si esos pacientes son tratados durante el crecimiento se puede hacer un tratamiento ortopédico mediante una serie de aparatos (que suelen ser de quitar y poner) que potencian el crecimiento del hueso (tanto de abajo como el de arriba, según lo que necesite el paciente concreto) o también permite ensanchar el hueso en los casos en los que sea necesario. Si el paciente es diagnosticado de manera precoz, durante esta etapa se puede redirigir el crecimiento de estos huesos, de ahí la importancia de que los niños sean revisados por un ortodoncista al cumplir los 6 años
Cuando el paciente ya es adulto ya no es posible redirigir crecimiento, con lo cual hay que hacer cirugía ortognática sobre esos huesos de la cara combinándolo con ortodoncia. Con estos tratamientos combinados se mejoran el encaje, la estética de la sonrisa e, incluso, el aspecto facial del paciente.
En muchos de los casos estos tratamientos combinados mejoran mucho la calidad de vida de los pacientes que tienen los huesos maxilares muy hacia atrás, ya que se da un proceso patológico que se llama apnea del sueño. Estos pacientes respiran mal porque tienen muy estrecha las vías respiratorias (lo que hace que ronquen, descansen mal y que incluso tengan que dormir siempre conectados a una máquina). En estos casos se mejoran mucho las vías aéreo-respiratorias al avanzar el maxilar y la mandíbula, por lo que tras la intervención y la ortodoncia mejoran muchísimo tanto el aspecto facial como la oclusión, como la sonrisa, pero también mejora mucho calidad de vida, porque dejan de roncar y respiran mucho mejor.
Si te has sentido identificado con alguno de estos síntomas no dudes en consultar en cualquiera de las Clínicas de Ortodoncia Pérez Varela de Ourense o Santiago de Compostela.

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