Salud oral y deporte, una vinculación bidireccional

La salud oral influye en el rendimiento deportivo y, también el deporte influye en la salud de la boca, porque unos buenos hábitos favorecen una mejor salud.

El estado de la boca tiene una gran incidencia sobre la salud general, pero también sobre el rendimiento deportivo. Está demostrado que muchas de las bacterias e infecciones que pueden estar en la boca, se vinculan directamente con problemas cardiovasculares, articulares, respiratorios y  musculares.

Esto es debido a que la sangre puede transportar las bacterias de las infecciones bucodentales a las articulaciones y los músculos, lo que puede causar astenia (un fuerte cansancio, inflamación articular, fatiga muscular e, incluso, pérdida de tono fibrilar son algunos de sus síntomas, así como desgarros, lesiones en los tendones o dolores articulares).

ortodoncistas

Los hábitos de vida saludables favorecen una buena salud oral

 

Problemas bucodentales más frecuentes en deportistas:

Traumatismos dentales: aunque hay quien piensa  que los deportes de contacto, tales como el rugby o el boxeo, producen más traumatismos dentales, como se suelen llevar protectores dentales obligatorios, no suelen producir tantos problemas como otros aparentemente inocuos para la boca como el balonmano, el fútbol o el baloncesto en los que se producen muchas colisiones.

Bruxismo: los deportistas suelen tener picos de actividad más alta e intensa donde es necesario que den el 100 % de ellos mismos y en muchas ocasiones, esto conlleva que, de involuntaria, apretar los dientes.

– Mayor riesgo de caries y desgate dental: la deshidratación o la ingesta de producto ricos en glucosa y bebidas isotónicas pueden favorecer la aparición de caries, lo que puede provocar un mayor número de lesiones musculares.

Además, al fatigarse debido al deporte suele tomarse mucho aire por la boca, lo que hace que se seque la cavidad oral y que descienda el flujo de saliva (que es un protector natural de la dentadura frente a caries y otros problemas).

Por otra parte, la composición de la saliva se hace más alcalina con la práctica del deporte, lo que aumenta el riesgo de aparición de sarro (que puede desencadenar, si no se elimina adecuadamente, la aparición de problemas en las encías que, a su vez, pueden acabar derivando en periodontitis, y, en los casos más graves, llegar a la pérdida de piezas dentales.

Dolencias articulares y musculares: nuestra boca está llena de bacterias. Si no limpiamos los dientes con regularidad, la placa se acumula y las encías se enrojecen, se inflaman e incluso pueden llegar a sangrar. Esas bacterias pueden diseminarse a través del torrente sanguíneo, afectando a músculos y articulaciones. En este sentido, por lo general, la mayoría de enfermedades bucodentales son fáciles de prevenir con buenos hábitos de higiene bucodental.

Para que esta relación sea óptima os dejamos unas recomendaciones:

-Cuida tu limpieza bucodental

-Acude a tu dentista de cabecera cada 6 meses para que pueda revisar el estado de tu boca, hacer una limpieza profesional y atajar cualquier problema de manera precoz. s

-Cuida tu alimentación con una dieta equilibrada, que cubra los requerimientos energéticos necesarios según la edad y el deporte que practicas. Hidrátate adecuadamente, evitando el consumo de bebidas azucaradas (particularmente las isotónicas).

-Si tu mordida no es adecuada, o tienes los dientes mal alineados, acude a tu ortodoncista para que pueda resolver el problema.

-Si padeces bruxismo acude al ortodoncista para que valore la idoneidad del uso de férulas de descarga, y también la utilización de protectores dentales durante la práctica deportiva para evitar fracturas dentarles ante los posibles traumatismos (especialmente en los deportes de contacto).

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