¿Qué tipo de aparato es más adecuado para mi tratamiento de ortodoncia?

Aunque a la hora de planificar el tratamiento el especialista en ortodoncia tendrá en cuenta las características, deseos y condiciones de vida del paciente, hay decisiones en las que debe primar el criterio funcional y científico para garantizar el éxito del proceso.
Los tipos de aparatos que de modo general suelen emplearse son:
Funcionales: aunque a priori solo efectúan modificaciones funcionales, luego generan cambios estructurales. Su uso suele estar indicado durante la dentición temporal o la mixta.
Su objetivo es variar el funcionalismo del sistema sobre el que actúan. Al cambiar la dirección e intensidad de las fuerzas musculares, las transforman y producen los desplazamientos dentarios o maxilares correctivos.
Al modificar la función de los músculos faciales y masticatorios, generan un medio más propicio para el desarrollo de los maxilares, optimizando su potencial de crecimiento.
Existe una variante de estos aparatos llamados “pasivo-funcionales”, que son los “dinámico- funcionales”, cuyos resortes sólo se activan con los movimientos de la mandíbula.
Removibles: el paciente puede quitárselos y ponérselos para, por ejemplo, limpiarlos.
Permiten ejercer presiones controladas sobre los dientes que se desee desplazar.
Los aparatos removibles, a los que a veces se denomina “placas”, sirven para la expansión de los maxilares (especialmente del superior). Suelen emplearse para la corrección de “mordidas cruzadas” y apiñamiento leve, cuando está indicada la expansión. También se emplean para movimientos dentarios muy especí¬ficos, pero no son una alternativa a las bandas o brackets.
Fijos: Son los más utilizados porque son los que mayores posibilidades ofrecen en el tratamiento de la ortodoncia actual, ya que pueden realizar todo tipo de movimientos, como: enderezamiento y torsión, corporales o en masa, rotaciones y demás. Si a mayores se emplean los aparatos extraorales, se les añaden componentes de corrección ortopédica.
Para conseguir los resultados deseados es muy importante que la técnica que se emplee para su colocación sea muy precisa. La formación y experiencia de quien lo hace es fundamental para alcanzar los objetivos del plan de tratamiento elaborado.
La colocación de los brackets no es molesta y se tarda en poner cerca de tres cuartos de hora, dependiendo de cada caso. La sensación inicial nunca es de dolor, sino de presión debido al movimiento de las fibras periodontales que unen el diente con el hueso. Si durante esos primeros días esa sensación de presión resulta molesta se puede tomar paracetamol para aliviarla.

En algunos casos es necesaria la utilización de elásticos intermaxilares para ejercer la presión necesaria para mover dientes y maxilares hacia sus posiciones correctas. Como en todo el proceso de ortodoncia, los elásticos o gomas intermaxilares tendrán que utilizarse el número de horas que marque el especialista para que no se alargue el tiempo del tratamiento y se consiga el resultado perseguido.
Los aparatos fijos están indicados específicamente para corregir: malposición dentaria, dientes rotados, cierre de espacios, relación de incisivos (cuando hace falta la modificación angular de la posición de incisivos superiores, inferiores o de ambos) y movimientos múltiples.
Además, en algunos casos es necesaria la utilización de Aparatos Extraorales, para ejercer fuerzas concretas que dirigen el crecimiento de la cara y de los maxilares.
En algunas ocasiones son imprescindibles para mover los dientes hacia posiciones mejores o para impedir que se desplacen cuando no deben.
Hay que seguir atentamente las instrucciones del especialista para su uso diario (no se puede llevar durante la práctica deportiva), y retirarlos tal y como haya indicado, ya que, por ejemplo, si no se hace bien, incluso se pueden dañar las mejillas, ojos o labios.

Es el ortodoncista quien debe decidir qué aparato utilizar en función del problema a corregir

Es el ortodoncista quien debe decidir qué aparato utilizar en función del problema a corregir

A partir de la colocación del aparato el paciente tendrá que volver una vez al mes a revisión para que le vuelvan a reactivar la fuerza de la presión y que el especialista controle que el tratamiento está siguiendo la pauta indicada.

Fuente: SEDO

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