La higiene bucodental, clave para la prevención del Alzheimer

Aunque ya lo hemos recordado en este post , queremos recalcar la vinculación existente entre la infección de encías y el desarrollo del Alzheimer. Como hemos dicho en más de una ocasión, en las Clínicas de Ortodoncia Pérez Varela de Ourense y Santiago de Compostela, la gingivitis es una enfermedad oral causada por la bacteria Porphyromonas gingivalis, que provoca la inflamación y su sangrado.

Esta bacteria, que es un patógeno clave en la enfermedad de las encías de manera crónica, se ha identificado en el cerebro de pacientes que padecen Alzheimer.  Según estudios recientes de la Universidad Complutense de Madrid, la bacteria ‘Porphyromonas gingivalis’ produce una proteína que destruye las células nerviosas en el cerebro, ya que va directa al torrente sanguíneo a través de la propia infección de las encías, provocando un importante daño neuronal, lo que a su vez conduce a la pérdida de la memoria y, en última instancia, al alzhéimer.

Además, no reacciona con todos los antibióticos y su lugar favorito para alojarse no es otro que entre la unión del diente y la encías. Otro dato importante es que se estima que 8 de cada 10 personas mayores de 35 años tiene algún problema relacionado con las encías según la encuesta sobre la Salud Oral en España.

Por todo ello, es importante advertir que las personas con mayor predisposición genética a padecer artritis reumatoide o la enfermedad de Alzheimer deben extremar la prevención de la enfermedad de las encías. Es importante puntualizar que la gingivitis por sí sola no causa Alzheimer, sino que su presencia incrementa el riesgo de desarrollar la enfermedad sustancialmente y también está implicada en una progresión más rápida de la patología. Sin embargo, la buena noticia es que este estudio muestra que existen pautas de higiene dental que ayudarán a que este riesgo disminuya.

Prevención e higiene bucodental 

En este sentido, y tal y como siempre recordamos, la mejor manera de prevenir enfermedades de las encías es manteniendo una buena higiene oral (cepillándose correctamente después de cada comida y complementando la limpieza con hilo dental, irrigador oral y colutorio específico), además de acudir al dentista al menos una vez al año, y solucionar los problemas de apiñamiento mediante una ortodoncia para facilitar una buena limpieza.

Hay que tener en cuenta que estamos hablando de una cuestión que no es baladí. Además del Alzheimer, esta bacteria está vinculada al reumatismo, al cáncer de esófago y a la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC).

La parte positiva es que esta enzima, puede llegar a ser bloqueada a través de un fármaco conocido como COR388, que actualmente se encuentra en ensayos clínicos.

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