Pasados los 40 años ¿puedo someterme a un tratamiento de ortodoncia?

Aunque en general el momento idóneo para someterse a una ortodoncia es durante la etapa de crecimiento, la ortodoncia para adultos cada vez va ganado más terreno. Ortodoncias “famosas” como las de la Reina Letizia, Tom Cruise o Faye Dunaway animan a ponerse aparato ortodóncico a muchos que lo necesitan y que ya han cumplido los 40. Unos son pacientes que no pudieron tratarse durante la adolescencia o la juventud y que ahora deciden hacerlo, y a otros el paso de los años les ha alterado la posición de los dientes.

aparato ortodóncico letizia ortiz

La publicación de fotos de personajes populares llevando aparato de ortodoncia en algunas revistas ha animado a muchos a someterse a tratamiento

Entre los 40 y 50 años comienzan a evidenciarse algunos procesos que se llevan desarrollando mucho tiempo y que hasta el momento estaban en equilibrio, pero que a partir de un momento determinado hace surgir la necesidad de mejorar la sonrisa.
En otros casos son pacientes cuyos dientes se han desplazado debido, por ejemplo, a la inflamación producida por enfermedad de las encías, abriéndose espacios entre los dientes.
Aunque los motivos estéticos suelen ser los que más peso tienen a la hora de someterse a una ortodoncia, también son motivos de salud los que hacen que una persona de 40, 50 o incluso 60 años decida hacerlo, ya sea para subsanar problemas derivados del síndrome del ATM, ronquidos, apnea del sueño…
Los estudios confirman que los tratamientos de ortodoncia tienen sentido a cualquier edad siempre que estén indicados por un especialista.
Al igual que en el caso de niños y adolescentes, no hay un tratamiento que sea más adecuado que otro por el mero hecho de haber cumplido los 40 o 45 años, sino que es el especialista el que ha de recomendar uno u otro en función de cada caso.
Los aparatos removibles son discretos y tienen la ventaja de que pueden ser retirados y colocados por el propio paciente, sin embargo, para que puedan tener el efecto deseado deben ser llevados las 24 horas del día, y sólo quitarlos para comer. Sin embargo no son adecuados para todos los tratamientos, sino, en general , para los más sencillos.
Dentro de los aparatos fijos el ortodoncista puede recomendar brackets convencionales, que van situados en la cara externa visible del diente o brackets linguales, que se colocan en la parte interna y son completamente invisibles incluso al comer o hablar. Las ventajas de la ortodoncia lingual (INCOGNITO) han hecho que esta técnica sea la que más se demande en los últimos años ya que permite corregir la posición de los dientes con un adecuado funcionamiento de la boca, sin interferir en la actividad y ocio del paciente. Son individualizados (a partir de una imagen tridimensional virtual de la boca del paciente, se diseñan los brackets y los arcos de alambre) lo que permite hacer aparatos tan afinados que proporcionan un buen control del movimiento dental y sin molestias para el que los lleva.

Si estás pensando en someterte a un tratamiento y tienes dudas consúltanos en nuestras clínicas de Santiago de Compostela y Ourense.

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