Ortodoncia y dentición infantil ¿cuándo debe empezar un tratamiento?

Los dientes de leche se empiezan a cambiar a los 6 o 7 años, pero las muelas de leche tienen que estar en la boca hasta los 11 o 12 años, por eso es necesario solucionar las caries que le salgan (aunque luego le vaya a caer la pieza), ya que se podrían perder de forma prematura alterando la posición de los dientes vecinos o los que están por erupcionar. Por eso hay niños con 9 años con brackets únicamente en los dientes delanteros, para que sirvan de “guía” al resto de la boca. La decisión sobre cuándo es necesario poner el aparato deberá tomarla el especialista en ortodoncia.
Cuando la muda de los dientes de leche por los permanentes se retrasa es aconsejable hacer una radiografía para comprobar el estado del que ha de salir. Si ya está a punto de hacerlo, lo más conveniente es extraer el de leche. Eso no quiere decir que un retraso moderado en el recambio sea alarmante, simplemente es aconsejable consultar al ortodoncista.

Antes de cumplir los 7 años los niños han de ser revisados por un ortodoncista

Antes de cumplir los 7 años los niños han de ser revisados por un ortodoncista

Es importante conservar los dientes de leche porque mantienen la forma de las arcadas dentarias y conservan el espacio necesario para los dientes permanentes. Además, son importantes para asegurar una buena masticación en una edad de crecimiento. Por otra parte, los dientes con caries se infectan, produciendo abscesos y molestias dolorosos en los niños.
Cuando hay una pérdida prematura de un molar es aconsejable colocar un pequeño aparato llamado “mantenedor de espacio”, con el objetivo de “reservar” el sitio para el diente permanente que saldrá luego. El ortodoncista ha de decidir cuándo y qué clase de aparato debe utilizarse.
Por otra parte hay niños que desde muy pequeños, incluso con dientes de leche, los padres detectan que no muerden bien. El momento para comenzar el tratamiento depende de las necesidades de cada caso, no de la edad del niño o de si tiene dientes de leche o no.
En los casos de pequeños con 4 o 5 años con problemas de mordida torcida con dientes de leche todavía hay que ver si los huesos, el paladar y la mandíbula están creciendo de manera correcta. Puede deberse a que el paladar es pequeño en relación a su mandíbula, y aunque el niño vaya a seguir creciendo, también lo hará su mandíbula, así que con el paso de los años la mordida torcida o cruzada seguirá presente. Con toda probabilidad, si se le deja con la mandíbula torcida puede estar pasándose por alto una asimetría ósea que tenga difícil solución cuando sea mayor.
El objetivo de una ortodoncia precoz (de 6 a 9 años) es resolver problemas de huesos, apiñamientos graves o incluso problemas de hábitos nocivos como respiración por la boca, uso del chupete o dedo prolongado más allá de los 2 o 3.

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