Ortodoncia invisible o lingual: los brackets que se llevan pero no se ven

Hoy en día son cada vez más los buscan mejorar la estética de su sonrisa. Son muchas las personas que se someten a blanqueamientos dentales, demandan ponerse carillas, o contorneado de dientes… Sin embargo hay ciertos problemas que, además de la estética, afectan a la función oral, y que únicamente pueden resolverse con ortodoncia como los casos de apiñamiento o malposición dental. Gracias a los avances técnicos, cada vez hay más opciones para mejorar la estética y salud de la sonrisa con ortodoncia.
Hoy en día existen cuatro tipos de ortodoncia básicos: los brackets metálicos o convencionales (que son fijos), la ortodoncia estética (otro sistema de aparatología fija en la que los brackets son blancos o transparentes igualándose al tono del diente), alineadores transparentes (en vez de brackets el paciente lleva aligners extraíbles muy discretos que se retiran para comer, beber o cepillarse los dientes) y ortodoncia lingual o invisible en la que los brackets se colocan en la cara interna de los dientes, que es de los tratamientos más novedosos.
Este sistema de ortodoncia lingual tiene muchas ventajas para el paciente. Para empezar no hay roce de los brackets contra el labio o las mejillas (lo que reduce la posibilidad de llagas porque la piel de la lengua es algo más resistente que la del interior de la boca), es apto para cualquier problema que pueda tratarse con ortodoncia convencional (desde correcciones dentarias hasta descompensación de arcadas completas), y lo mejor, es completamente invisible al hablar, sonreír o comer, porque se colocan en la cara interna de los dientes.
Los brackets linguales son imperceptibles para los demás, ya que no van pegados a la pieza dental por su parte externa (la cara visible o también conocida como labial) sino, por dentro. La cara externa de los dientes es lisa, por lo que los brackets se pueden colocar directamente sobre su superficie. Sin embargo, la cara interna de los dientes es irregular y en cada persona es diferente, por lo que es necesario fabricar un bracket “a medida” para cada diente (tanto la base como el cuerpo de cada bracket se adaptan a la anatomía dental del paciente) mediante tecnología informática 3D. La ventaja es que el sistema es tan individualizado que maximizan el área de adhesión, lo que les confiere una mayor fuerza de adhesión y garantiza la máxima precisión y confort para cada paciente obteniendo unos resultados predecibles y eficaces.

ortodoncia lingual

Los brackets linguales se fabrican mediante tecnología 3D de manera individualizada para cada diente

El que los brackets se hagan de forma personalizada influye, por ejemplo, en que el ortodoncista ha de hacer una planificación previa de todo el tratamiento de forma muy exhaustiva. Además la colocación de los brackets linguales para el ortodoncista es algo más complicada que la de los convencionales, por eso es importante recurrir a profesionales especializados y expertos en esa técnica concreta, como la Doctora Beatriz Iglesias Sánchez, que es Máster en Ortodoncia Lingual Sistema Incógnito y ha llevado a cabo numerosos tratamientos de ortodoncia invisible.

ortodoncia lingual

Para hacer un tratamiento de ortodoncia invisible no pueden usarse brackets standard, sino que cada bracket lingual se fabrica a medida para ser colocado en cada diente concreto

Los brackets linguales son ideales para quienes tienen reticencia a usar aparatos visibles, ya sea por motivos profesionales, por un alto nivel de exposición pública o, simplemente, porque prefieren discreción.
Otra ventaja de la ortodoncia invisible es que, por ejemplo, si se practican deportes de contacto, el riesgo de lesiones si se producen golpes es menor, ya que los brackets están situados dentro de la boca.
Tanto el precio como la duración del tratamiento dependerán básicamente (al igual que con otros sistemas de ortodoncia) de la complejidad del caso. La ortodoncia se basa en movimientos dentarios que están condicionados por el proceso biológico. Es decir, que los dientes se mueven a una velocidad determinada y es necesario respetar esos tiempos para que el diente se asiente bien.
Es importante recordar que hay que el paciente ha de tener una actitud activa en el cuidado e higiene de la boca (y los brackets linguales son ligeramente más difíciles de limpiar que los convencionales) porque de la salud de dientes y encías dependerá también la duración del tratamiento.

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