Ortodoncia infantil para solucionar problemas de mordida cruzada de modo más sencillo

Según la OMS, las maloclusiones ocupan el tercer lugar de patologías bucales mundiales. La mordida cruzada es  uno de los problemas de maloclusión más habituales y se caracteriza por una relación incorrecta entre los huesos maxilares (maxilar superior y mandíbula) y/o el encaje inadecuado de los dientes, que causa que los dientes superiores queden por detrás de los inferiores.Es decir, uno o varios de las  piezas dentales de la arcada superior, al cerrar la boca y producirse la mordida, quedan por detrás de los dientes de la arcada inferior.

Esto suele provocar problemas al morder (ya que los dientes no reciben las fuerzas adecuadamente), lo que puede causar daños en los dientes y en la encía que los rodea. Puede ocasionar alteraciones en el desarrollo de la estructura de los huesos de la cara y aumenta las posibilidades de padecer problemas de la articulación mandibular. Como consecuencia, puede afectar al aspecto facial y a la estética de la sonrisa.

Si solo un lado de la boca tiene mordida cruzada puede alterar el crecimiento de la mandíbula, provocando asimetrías en la cara y dolor en la ATM.

mordida cruzada

Determinados hábitos como chuparse el dedo pueden influir en el desarrollo de mordida cruzada

La mordida cruzada puede deberse a múltiples motivos, el más importante es la tendencia genética o herencia familiar, pero también hay determinados hábitos infantiles que pueden afectar al crecimiento óseo, como la respiración bucal, la succión del dedo pulgar o la colocación de la lengua en posiciones inadecuadas.

El tratamiento de la mordida cruzada depende en función de la etapa en la que sea diagnosticada. Cuando se detecta en niños que están en fase de crecimiento (entre los seis y los doce años aproximadamente), suele tratarse con ortodoncia interceptiva para guiar el desarrollo correcto de los huesos. Si se trata durante el crecimiento, es mucho más fácil que en la edad adulta, ya que los huesos de la cara aún están formándose, por lo que al ejercer fuerzas controladas sobre ellos se puede corregir su crecimiento (expandiendo el maxilar superior si es necesario y alineando las piezas dentales superiores para que siempre queden por encima de las de la arcada inferior) y evitar problemas que con el paso del tiempo resultarían más complejos.

Éste es uno de los motivos por los que la revisión de los 6 años es tan importante, ya que de diagnosticar el problema de manera temprana, puede tratarse de un modo mucho más sencillo que si se detecta en la edad adulta.

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