Ortodoncia, el gran aliado contra la gingivitis y la periodontitis

Los dientes mal colocados pueden favorecer la aparición de problemas en las encías, tanto gingivitis como periodontitis. El motivo es que la malposición dificulta la higiene, con lo que las bacterias se desarrollan mejor, ya que la gingivitis se debe a los efectos a largo plazo de los depósitos de placa. Si la placa (compuesta de bacterias, moco y residuos de alimentos que se acumula en las partes expuestas de los dientes)  no se elimina, se convierte en lo que llamamos sarro, que queda atrapado en la base del diente irritando e inflamando las encías.

La gingivitis es la inflamación e infección que destruyen los tejidos de soporte de los dientes. Puede afectar las encías, los ligamentos periodontales y los alvéolos dentales (hueso alveolar).

¿Cómo puede ayudarte la ortodoncia en esos casos? Según la Sociedad Española de Periodoncia y Osteointegración (SEPA) “Puede ser recomendable que los pacientes tratados periodontalmente, una vez curados, se sometan a un tratamiento de ortodoncia para colocar mejor sus dientes, ya que mejorará con ello su pronóstico a largo plazo, además del beneficio estético consecuente”.

Si la mayor parte de tratamientos en odontología implican la participación de varias especialidades, uno de los principales retos para los especialistas son los casos de periodontitis que requieren tratamiento ortodóncico. Son tratamientos interdisciplinares en los que la periodoncia busca la eliminación de la infección y la estabilidad del soporte de los dientes, y la ortodoncia permite la estabilización y mantenimiento de los tejidos periodontales, más allá de mejorar la funcionalidad y la estética.

Muchas personas tienen algún grado de gingivitis. Según la Doctora Beatriz Iglesias, “los cambios hormonales favorecen que surja en la pubertad o durante los primeros años de la edad adulta. La salud de dientes y encías propiciará que persista o que reaparezca asiduamente, o no”, y añade “son precisamente los cambios hormonales los que hacen que aumente el riesgo de padecerla durante el embarazo, por lo que es especialmente importante estar atento a los síntomas”.  La Doctora Iglesias Sánchez recomienda “Si vemos enrojecimiento e hinchazón en las  encías, sobre todo si no nos hemos hecho una limpieza y una revisión en los últimos seis meses, es conveniente consultar con un odontólogo”.

Algunos síntomas que debemos vigilar:

  • Sangrado de las encías (especialmente si se produce incluso con un cepillado suave)
  • Si nuestras encías se ven rojo brillante o púrpura
  • Encías indoloras, pero sensibles al tacto
  • Encías inflamadas
  • Úlceras bucales

Los dientes mal alineados, los bordes ásperos de las obturaciones y la aparatología oral mal colocada o contaminada (como correctores dentales, prótesis, puentes y coronas) son algunos de los factores que aumentan el riesgo de padecer gingivitis. Un buen especialista en ortodoncia puede ser tu principal aliado, junto con una buena higiene bucodental, para prevenirla.

La buena higiene oral contribuye a la prevención de la gingivitis

La buena higiene oral contribuye a la prevención de la gingivitis

Fuente SEPA y Medline 

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