¿Merece la pena la ortodoncia a partir de los 40?

No hay duda de que ya se ve con total normalidad que los adultos se hagan ortodoncia superando el estigma que lo asociaba exclusivamente a la adolescencia.
Aunque es verdad que el momento óptimo para un tratamiento ortodóncico es durante la etapa de crecimiento, los tratamientos para adultos cada vez va ganado más terreno gracias en parte al hecho de que numerosos famosos han llevado brackets en público como Beyoncé, Cristiano Ronaldo, Danny Glover, Nicolas Cage, la reina Letizia, Pau Gassol, Dani Martín, Emma Watson o Tom Cruise.

adultos brackets

Algunos de los rostros famosos que han llevado brackets públicamente

El hecho de que hasta los rostros populares luzcan ortodoncia en público anima a ponerse aparato a muchos de que lo necesitan y que se mostraban reticentes por vergüenza a lucir brackets en la edad adulta.

Aunque se puede hacer a cualquier edad, es mucho más eficaz hacerlo durante la adolescencia porque el crecimiento favorece el movimiento dentario, por eso ¿de verdad merece la pena someterse a tratamiento de ortodoncia más tarde de los 40 años?
La estética suele ser la principal motivación para tomar la decisión de llevar aparato en la edad adulta, pero también pueden motivarlo ciertas razones de salud, como los problemas derivados del síndrome del ATM (que puede causar dolores de cabeza, cuello, oído, espalda…), ronquidos, apnea del sueño…
Algunos de esos pacientes acuden a nuestras clínicas de Ortodoncia Pérez Varela de Ourense o Santiago de Compostela con ciertas patologías que achacan a factores genéticos o causas como el estrés, o los desórdenes neurológicos, cuando en realidad la causa del problema está en los efectos constantes de una maloclusión dental a lo largo de los años.

Muchos son pacientes que no se trataron en su momento a pesar de necesitarlo y que deciden hacerlo ahora porque les está causando otros problemas de salud o de autoestima, ya que les avergüenza su sonrisa. Otros acuden porque el paso del tiempo o los problemas periodontales ha hecho que los dientes se desplacen.

Pero además, en algunos casos, la ortodoncia es imprescindible antes que otros tratamientos restauradores, como las coronas o las carillas. Los pacientes mayores muchas veces se someten a tratamientos ortodóncicos como paso necesario para abrir espacios para colocarse implantes.

Entre las reticencias de los adultos a someterse a ortodoncia está la creencia de que los brackets son dolorosos. Aunque al principio del tratamiento puede haber algunas molestias (sensibilidad de los dientes a la masticación, rozaduras, sensación de presión…) éstas desaparecen en cuanto termina el periodo de adaptación. Cuando el paciente acude a la revisión mensual los dos primeros días puede volver a notar presión (normalmente no rozaduras), hasta que vuelve a adaptarse.

En general, hoy en día ponerse brackets a los treinta o cuarenta años es un síntoma de que la persona se preocupa por su imagen y cuida su salud oral.

¿Cuáles son los tratamientos más adecuados para los adultos?

Aunque no hay un tratamiento ortodóncico que sea más recomendable que otro para los adultos, es verdad que muchos prefieren discreción.
Los alineadores transparentes son discretos y tienen la ventaja de que pueden ser retirados para comer (con lo que no hay las restricciones alimentarias de los brackets convencionales) y lavarse los dientes. Sin embargo es importante recordar que para que obtengan los resultados deseados deben ser llevados constantemente y sólo quitarlos para comer.

Dentro de los aparatos fijos puede optarse por llevar brackets convencionales (tanto los metálicos tradicionales como los estéticos, que se confunden con el color del diente, por lo que casi no se aprencian) que van situados en la cara externa visible del diente o por llevar brackets linguales, que se colocan en la parte interna del diente y son completamente imperceptibles incluso al comer o hablar. Las ventajas de la ortodoncia lingual (INCOGNITO) o invisible han hecho que ésta sea una de las técnicas más demandada en los últimos años, ya que permite corregir la posición de los dientes con un adecuado funcionamiento de la boca, sin interferir en la actividad y ocio del paciente, por lo que es perfecta para aquellos que quieren absoluta discreción durante el tratamiento.

En cualquier caso, será el ortodoncista el que aconseje cuales son las opciones de tratamiento más adecuadas para cada caso.

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