Masticar hielo de forma continua es perjudicial para tu salud bucodental

Ningún hábito que se convierte en una obsesión es bueno. Pero comer hielo continuamente además perjudica nuestra salud y es un hábito bastante más frecuente de lo que parece. Aunque pueda parecer inofensivo, porque es solo agua congelada, el hielo resulta excesivamente duro.

hielo salud dental

Si sientes la necesidad de comer hielo de manera habitual consulta a tu médico para descartar que padezcas anemia

Hay personas que empiezan a hacerlo para tener una sensación de saciedad que ayuda a evitar comer para tratar así de bajar de peso. Pero hay algunas personas que comen hielo de forma continuada porque aseguran que les tranquiliza y sufren malestar y ansiedad cuando no lo hacen. Este problema que incita a consumir hielo o bebidas heladas se llama “pagofagia” y se encuadra dentro de un grupo de enfermedades que componen el “Síndrome de Pica“, un trastorno alimentario que provoca deseos de comer sustancias no destinadas al consumo humano como tierra o arcilla (geofagia) o incluso, aunque de forma menos frecuente papel, tiza, jabón, hilo, pelo, fósforos quemados, ceniza de cigarros, carbón, hollín, tabletas de antiácidos y hasta bolas de naftalina. Puede deberse a alteraciones neurológicas, por deficiencias mentales, esquizofrenia hereditaria o sencillamente porque la sensación de placer que genera al que lo practica.
Aunque su origen no está claro hay varias teorías que intentan explicarlo, aunque el déficit nutricional es la más aceptada, ya que se cree que puede deberse a la carencia de minerales como el hierro y el zinc. Es relativamente frecuente que la anemia venga asociada a este síndrome. Sin embargo esta teoría no está demostrada, y en muchos casos en los que se corrige ese déficit de minerales y la anemia desaparece, el hábito de masticar hielo persiste.
Aún así, si sientes la necesidad de comer hielo y lo haces con frecuencia, es aconsejable que acudas a tu médico de cabecera para que te realice un análisis de sangre para descartar una anemia.
La costumbre compulsiva de masticar hielo tiene importantes consecuencias para nuestra salud bucodental, ya que es muy duro y puede debilitar y fracturar los dientes, hacer saltar algún empaste y, si te estás sometiendo a un tratamiento de ortodoncia estropear el aparato o despegar los brackets.
También puede dañar el esmalte dental lo que aumenta el riesgo de padecer caries e hipersensibilidad dental.
Como os recordamos siempre en este blog de las Clínicas de Ortodoncia Pérez Varela es recomendable evitar los alimentos duros mientras dure el proceso del tratamiento.

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