La mordida invertida o prognatismo de Fernando VII

A pesar de que la mayoría de pintores trataban de favorecer lo más posible a los protagonistas de los retratos, tanto Goya como otros artistas que nos dejaron la imagen de Fernando VII que tenemos hoy dejaron constancia del problema maxilofacial del monarca que pasó de ser llamado “el deseado” al “rey felón”.

prognatismo Fernando vii

Muchos retratos de Fernando VII reflejan con sutileza su mentón adelantado

María Antonia de Nápoles, primera esposa del monarca, plasmó por escrito que se sintió engañada y que estuvo a punto de desmayarse la primera vez que lo vio a Fernando VII, ya que aunque en retrato el que calificaba de “mozo más bien feo” era un adefesio que además tenía aliento fétido debido a que fumaba cigarros. Además de su obesidad, frente prominente, nariz grande y curvada, y de sus ojos pequeños y estrábicos, su historial clínico recoge además una hipertrofia genital que dificultaba mucho el coito.
Aunque nunca posó para Francisco de Goya, fue este pintor que ha sido considerado uno de los artistas españoles más relevantes el que mejor retrató esa deformidad dentofacial propia de los Borbones. A través de las pinturas de Goya podemos ver los rasgos característicos del prognatismo (adelantamiento de la mandíbula) con un labio superior deprimido y que Isidoro y Florencio Monje recogieron en su libro ‘Las pinturas de Goya y las deformidades dentofaciales’.

mordida invertida Fernando VII

Goya reflejó la mordida invertida de Fernando VII en sus retratos

Tener el maxilar inferior prognatado suele generar en quien lo padece problemas de autoestima, ya que tener el mentón tan adelantado difícilmente se encuentra en rostros atractivos. La mordida invertida o cruzada anterior es un problema por el que los dientes superiores están situados detrás de los dientes inferiores al realizar la mordida normalmente causado por un problema óseo. Lo habitual es que los dientes superiores sobresalgan ligeramente respecto a los inferiores, al contrario de lo que sucede cuando hay prognatismo en el que el maxilar superior está atrasada y la mandíbula adelantada.

Fernando VII maloclusión

F. Elías también evidenció el prognatismo de Fernando VII en su busto oficial

A comienzos del siglo XIX en que vivió Fernando VII era muy habitual la pérdida de piezas dentales en la arcada superior, por lo que el problema se agravaba.
En muchos casos este problema puede estar presente desde el nacimiento del niño (bien por hipoplasia maxilar, es decir, que el maxilar superior es más pequeño de lo que debería ser o por hiperplasia mandibular, es decir, que el maxilar inferior o mandíbula es demasiado grande) y que puede corregirse al crecer o que sea necesario corregirlo mediante un tratamiento combinado de ortodoncia y cirugía ortognática. Como ya os hemos recordado en este blog de las Clínicas de Ortodoncia Pérez Varela es importante que todos los niños acudan a su primera revisión ortodóncica a los 6 años para que, de existir problemas como éste, puedan diagnosticarse de manera precoz para así tomar las decisiones más adecuadas.
Además de por factores hereditarios (como Fernando VII o en el caso de Carlos IV que ya comentamos en este blog), la mordida invertida puede originarse debido a un accidente y a la atrofia ósea que provoca la pérdida de piezas dentales que no son repuestas.
Florencio e Isidoro Monje explican en su libro que resulta “curioso ver cómo Goya pinta esa deformidad de forma muy sutil en el cuadro ‘La familia de Carlos IV’, cuando el rey tenía 14 años. Sin embargo, a medida que es adulto y las relaciones con Goya van siendo cada vez peores, lo pinta más desfavorecido, quizá acercándose a la realidad”.
Fuente: ‘Las pinturas de Goya y las deformidades dentofaciales’, Florencio Monje e Isidoro Monje

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