La familia y los amigos son un factor clave para tener una buena salud dental

En la salud bucodental la higiene es un factor importante pero no decisivo, según una investigación llevada a cabo por un equipo de la Universidad de Boston.
Las relaciones sociales ejercen una gran influencia sobre cómo cuidamos nuestra boca. Las visitas regulares al odontólogo y al ortodoncista influyen para tener una boca sana, por supuesto también las rutinas de higiene oral que llevemos a cabo, pero una investigadora de la Universidad de Boston han descubierto que las relaciones sociales con familia y amigos, son uno de los factores más importantes a la hora de tener una buena salud bucal.
Así lo ha publicado la profesora Brenda Heaton en el informe que ha presentado a la Asociación Americana para el Avance de la Ciencia.
La profesora de la Escuela de Medicina Dental Henry M.Goldman, de la Universidad de Boston, y su equipo iniciaron en 2008 una investigación para comprender la salud oral y las enfermedades asociadas a ella entre los residentes de viviendas públicas, entrevistando a más de 200 mujeres en Boston.

Con este estudio, Heaton y sus colaboradores concluyen que las relaciones sociales con los familiares, amigos, ejercen una gran influencia sobre la higiene oral, debido a que con estas personas compartimos las mismas costumbres, incluidas las relacionadas con la higiene y las preferencias alimentarias.
Entre los ejemplos que cita está el hábito de tomar bebidas azucaradas con amigos o el de cepillarse regularmente los dientes al menos dos veces al día que se suele inculcar en la familia.

familia salud oral

La familia debe inculcar a los niños unos buenos hábitos de higiene bucodental, pero también procurar que tenga una alimentación saludable

Es fácil que si un niño come habitualmente en un comedor escolar y sus compañeros llevan el kit de higiene dental para cepillarse después del almuerzo él también lo haga. Pero lo mismo sucede con los adultos: si eres el único que después de la comida se va al baño a lavarse la boca puede darte más pereza o incluso vergüenza.
Si los peques se rodean de otros niños que consumen chuches y bollería industrial habitualmente será más difícil que limite el consumo de golosinas a días excepcionales y probablemente las pedirá para merendar. Incluso puede ser que los padres traten de que no coma dulces tan frecuentemente y sean los padres de otros niños los que se las ofrezcan.

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