La Doctora Beatriz Iglesias habla de malformaciones en la boca de los niños en la revista Crecer Feliz

La revista Crecer Feliz ha entrevistado a la Doctora Beatriz Iglesias Sánchez respecto a las malformaciones que pueden aparecer en la boca de los niños por diversos motivos. Son cada vez más los medios de comunicación que recurren a nuestra ortodoncista para consultarle sobre temas relativos a la salud bucodental infantil, sobre todo desde el punto de vista de la prevención y detección precoz, ya que, tal y como recomiendan las principales asociaciones de ortodoncistas de todo el mundo (incluida la Sociedad Española de Ortodoncia, que preside Juan Carlos Pérez Varela), es recomendable que los papás lleven a los niños a que los revise concienzudamente un ortodoncista al cumplir los 6 años. El especialista vigilará que la boca está desarrollándose de manera correcta y que la masticación es buena. Y, de no ser así, podrá iniciar un tratamiento de ortopedia dentofacial para no tener más adelante que hacer intervenciones más complicadas.

ortodoncia infantil beatriz iglesias sanchez

La Doctora Beatriz Iglesias Sánchez habla en la revista Crecer Feliz de las malformaciones en la boca de los niños

La Dra Beatriz Iglesias Sánchez explicó en la revista sobre niños las causas de las malformaciones bucales infantiles y cómo se pueden corregir.

La Doctora explicó en Crecer Feliz que, aunque no existen datos para hacer una comparación con las décadas pasadas, ya que antes no se llevaba a los niños al dentista tanto como ahora, sí está comprobado que las bocas de los niños tienden a ser cada vez más pequeñas, más planas. Cada vez tenemos menos dientes, porque los huesos son más pequeños (porque los maxilares no se desarrollan como antes) y la tendencia evolutiva es tener aún menos (por ejemplo, hay muchas personas a la que ya no le salen las muelas del juicio).

Los huesos no se desarrollan correctamente porque los niños cada vez mastican alimentos más blanditos, se les acostumbra a comer todo troceado (se les da fruta cortada en trozos en vez de morderla directamente) y alimentos de masticación sencilla, como pizzas, frutas trituradas en bebibles, yogures líquidos o pan de molde en lugar de pan crujiente. Si no se mastica, los huesos no se desarrollan de la misma forma y el resultado son huesos más pequeños, pero con dientes que salen con el mismo tamaño por lo que las piezas dentales tienen que buscarse sitio y se produce el apiñamiento.

También explicó que las malformaciones pueden tener un origen genético (las heredamos de nuestros padres) o adquirido, bien porque el niño se chupa el dedo o porque ha tenido mucho tiempo el chupete o el biberón, o por una forma específica de tragar (deglución atípica, por ejemplo) o respirar. Si conseguimos quitarle el hábito mientras aún es pequeño, entre 4 o 5 años, el problema se irá solucionarlo sin necesidad de ortodoncia. Si la costumbre se arraiga, con 10 y 11, años será más difícil y probablemente tenga que recurrirse a tratamiento ortodóncico.

Otro hábito que puede provocar una malformación es quitar el chupete a una edad tardía, ya que afecta a la colocación de los maxilares, deforma el paladar y la mandíbula. El niño nunca debe estar más allá de los dos años y medio con el chupete. A los 2 años, con todos los dientes de leche fuera, el chupete ya ha perdido su función de calmar y aliviar al niño.

Noticias Relacionadas:

Deja una respuesta

Tu dirección e-mail no será publicada.