El sobrepeso y la diabetes son dos de las consecuencias de una mala masticación

No masticar bien conlleva importantes problemas para nuestra salud bucodental. Como ya os hemos contado en este blog de las Clínicas de Ortodoncia Pérez Varela tiene consecuencias importantes, no solo para nuestra boca, sino que, por ejemplo, el 30% de los dolores musculares de cuello y espalda se deben a una mala masticación.
Pero no sólo eso, masticar es el comienzo del proceso digestivo y si trituramos bien el alimento, se digerirá mucho mejor junto a los jugos gástricos. Además, en una buena masticación, la saliva ayuda a mejorar la digestión. Si masticamos bien la digestión es más rápida y los nutrientes se asimilan más eficazmente, aprovechándolos al máximo y acelerando el metabolismo. Además, algunos órganos, como el hígado o el páncreas, no sufren tanto con la digestión, evitándoles un sobreesfuerzo causado por alimentos poco triturados.
Algunas consecuencias de masticar mal:
-Digestión lenta.
– Pesadez estomacal.
– Aerofagia y dolores abdominales.
– Distensión abdominal.

masticación problemas

Digestión lenta y pesadez estomacal son algunas de las consecuencias de una mala masticación

Más allá de eso, masticar mal puede provocar diabetes y aumento de peso.
Masticar bien agiliza la digestión y hace que consumamos menos cantidad de alimento, pues nuestro cerebro detecta que estamos saciados aproximadamente veinte minutos después de haber ingerido el primer bocado. Si masticamos bien, nos llevará más tiempo cada bocado, con lo que comeremos más despacio y habremos ingerido menos comida para cuando nuestro cerebro nos haga sentir saciados.
Otro de los problemas de la pérdida de piezas dentales es que la dieta se va empobreciendo y adaptando en función de la potencia masticatoria. Según diversos estudios con el paso de los años, si no se cuida la dentadura, se acaba haciendo “una dieta diabética escondida”, ya que es habitual que las dietas blandas suelan esconder azúcares.
Aunque es verdad que una dieta blanda puede ser completa y equilibrada cuesta mucho más trabajo, porque da mayor sensación de saciedad hacer una masticación correcta (salivando, preparando el bolo alimenticio, secretando los jugos gástricos) que tragar sin prácticamente masticar cosas blandas, como por ejemplo cuatro yogures. El sobrepeso es, junto a la tendencia a la diabetes, dos de los principales riesgos de una masticación deficiente.

Noticias Relacionadas:

Deja una respuesta

Tu dirección e-mail no será publicada.