El papel de las Clínicas de Ortodoncia Pérez Varela en los casos de cirugía ortognática

Uno de los campos en los que están especializadas las Clínicas Pérez Varela de Santiago de Compostela y Ourense es en los tratamientos combinados de ortodoncia y cirugía ortognática. La Cirugía Ortognática es la rama de la Cirugía Maxilofacial que combina esta especialidad con la Ortodoncia.
La ortodoncia corrige la desalineación de la mordida de los dientes y la cirugía ortognática la desalineación entre la mandíbula y el maxilar. Cuando hay problemas importantes de divergencia entre los maxilares hay que combinar la ortodoncia con la cirugía ortognática.
Esta cirugía correctora de los maxilares soluciona diversas irregularidades de los huesos maxilares. Mueve las piezas dentales y los maxilares en posiciones más equilibradas, funcionales y saludables. La cirugía ortognática puede cambiar la posición de todo o parte del maxilar superior, maxilar inferior y el mentón. Las personas que se necesitan cirugía ortognática son aquellas cuyos dientes y huesos maxilares originan una mordida incorrecta.
Aunque su objetivo principal es la mejora de la mordida y la masticación, suelen experimentarse mejoras en el aspecto, la respiración y el habla. También genera beneficios como alivio del dolor facial, dolor de cabeza, ronquidos y trastornos del sueño como la apnea obstructiva. A pesar de que la cirugía puede mejorar considerablemente la estética del paciente la finalidad de la operación es corregir los problemas funcionales.
El crecimiento de los maxilares es un proceso gradual. En ocasiones el maxilar superior y la mandíbula crecen a un ritmo diferente causando problemas funcionales como dificultad para masticar, hablar, respirar, dormir y, en resumen, problemas en la salud bucal general.
Una desalineación severa puede afectar la apariencia de una persona y producir problemas psicológicos o emocionales debido a los complejos que esta deformación origina.
Otras cosas que pueden afectar a la alineación mandibular de forma que necesiten cirugía ortognática son algunas lesiones en la mandíbula o la cabeza y algunos defectos de nacimiento.

El papel de la ortodoncia en la cirugía ortognática

En algunos casos es necesario combinar cirugía maxilofacial y ortodoncia para solucionar problemas de oclusión

¿Qué síntomas pueden advertirnos la necesidad de cirugía ortognática?
– Mentón o mandíbula protuberante.
– Mordida abierta (aumento del espacio entre los dientes superiores e inferiores cuando la boca está cerrada).
– Apariencia facial desequilibrada de la parte frontal o lateral. Desproporción entre los tercios faciales.
– Lesiones faciales o defectos de nacimiento.
– Incapacidad para hacer que los labios se unan entre sí sin forzar.
– La apnea del sueño (dificultad para respirar al dormir, incluyendo ronquido.
– Dolor en la articulación de la mandíbula (ATM) y dolor de cabeza.

¿Qué papel tiene el equipo de la Clínica de Ortodoncia Pérez Varela en estos casos?
En todos los casos en que la deformidad de la cara afecta a maxilar o mandíbula, la oclusión de los dientes está alterada. Los dientes se” desordenan” y sufren las llamadas “compensaciones dentarias”. Es por eso que es fundamental situar correctamente los dientes en las arcadas de forma que al colocar los huesos en su sitio se logre, además de armonía facial, una correcta oclusión.
Por una parte nos ocupamos de la ortodoncia pre-quirúrgica, es decir, antes de la operación, el ortodoncista alinea los dientes con brackets para que encajen entre sí después de la cirugía. La mordida puede parecer empeorar durante esta etapa del tratamiento, pero cuando los maxilares se vuelven a colocar durante la cirugía, los dientes deben encajar correctamente. En esta fase inicial del tratamiento (que dura habitualmente de 8 a 12 meses) puede ser necesario quitar una o más piezas dentales las muelas del juicio.
Después de esta primera fase de ortodoncia, el cirujano maxilofacial realiza la cirugía y luego acometemos la ortodoncia post-quirúrgica para terminar de encajar la mordida tras la operación. Normalmente suele durar unos 6 meses. Después se coloca un retenedor para ayudar a mantener la mordida.
En total el tratamiento (incluyendo la ortodoncia antes y después de la cirugía ortognática), puede llevar de 18 a 25 meses en completarse.

Fuente: AESOR,  SEDO, Instituto Maxilofacial

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