El Doctor Pérez Varela explica en la revista Serpadres cómo afecta el chupete al desarrollo de la boca del bebé

La revista Serpadres ha publicado un artículo sobre el buen uso del chupete respecto a la salud bucodental con la opinión del Doctor Pérez Varela.

uso chupete dientes

El Doctor Pérez Varela da consejos en la revista Serpadres sobre un buen uso del chupete para garantizar la salud bucodental de los niños

Tal y como hemos explicado en este blog de las Clínicas de Ortodoncia Pérez Varela es un instrumento muy útil para los niños y para sus padres, ya que les ayuda a conciliar el sueño y a calmarse cuando lloran, reduce la incidencia de la muerte súbita y es menos perjudicial que el hábito de chuparse el dedo. Si se abandona antes de cumplir los dos años sus perjuicios sobre la dentición son reversibles, tal y como ha demostrado un trabajo publicado en la revista ‘General Dentistry‘.
Su uso prolongado excesivamente en el tiempo puede provocar malformaciones en la boca de los niños, ya que al succionarse de forma no nutritiva (no para ingerir alimento) los dientes centrales inferiores se desvían paulatinamente hacia dentro, mientras que los que se encuentran en el mismo plano (pero en el maxilar superior) tienden a separarse y a sobresalir hacia fuera generando el efecto conocido como dientes de conejo.
Un tiempo excesivo de utilización del chupete puede llegar a provocar que los caninos (colmillos) choquen entre sí y ambas filas de dientes no se cierren correctamente, causando una maloclusión conocida como mordida abierta. Además, la acción de succionar activa una serie de músculos de la cara que, junto con la posición de la lengua, pueden llegar a provocar que las líneas superiores e inferiores pierdan su paralelismo, causando mordida cruzada.
El Doctor Pérez Varela explica en Serpadres que para que se produzcan estas maloclusiones de forma irreversible tiene que ejercerse una presión más o menos constante durante unas seis horas diarias. El uso permanente del chupete descoloca los dientes pero, según los estudios realizados, estos vuelven a reubicarse unos meses después de interrumpir su utilización si se abandona a tiempo (antes de los dos años) sin llegar a deformaciones óseas que modifiquen la arcada dental definitiva.
Si se llega a producir una deformación (por malos hábitos o por cuestiones genéticas) y no se corrige de forma precoz el niño puede desarrollar una maloclusión más grave y más difícil de corregir (con mayor coste económico y biológico). Así, una mordida abierta provocada por un uso excesivamente prolongado del chupete podría evolucionar hacia una mordida abierta esquelética difícil de solucionar en la etapa adulta sin recurrir a la cirugía. Una mordida cruzada no corregida a tiempo puede desembocar en un crecimiento asimétrico de la cara.
Lee el artículo completo publicado en Serpadres, y los consejos sobre una correcta utilización del chupete para un buen desarrollo de la boca del niño en este link.

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