Docentes universitarios de odontología inciden en la necesidad de regulación en el ámbito de la formación

Gaceta Dental publicó estos días un interesante artículo en el que preguntaba a diversos docentes universitarios sobre la mejor formación de postgrado para los jóvenes odontólogos que buscan la especialización necesaria para complementar sus conocimientos. Los profesores manifestaban la necesidad de regular esta formación, una reivindicación de la Asociación Española de Especialistas en Ortodoncia de la que el Doctor Pérez Varela es presidente.
Existen cuatro líneas básicas en educación postgraduada: los másteres universitarios,los estudios de doctorado; los títulos propios (el máster propio, la titulación de especialista y la de experto) y f la formación continua compuesta por diplomas y certificados.

Dada la diversidad de denominaciones de los títulos propios universitarios lo que realmente distingue unos cursos de otros son los créditos, horas y carga lectiva de cada uno.
El problema de los títulos propios radica en que no están regulados, de ahí las diferencias entre centros, ya que cada universidad tiene distinto criterio. Los docentes reconocieron que la falta de información no afecta solo al graduado que busca un curso, sino que tiene una repercusión en el paciente, ya que no tiene por qué conocer la diferencia entre un máster oficial, uno propio o uno impartido en dos fines de semana.
La cuestión es que cualquiera puede autocalificarse como endodoncista o cualquier otra especialidad habiendo únicamente realizado un curso de algunos fines de semana, lo que es legal, porque no hay ninguna norma que establezca el número de horas que debe tener un máster propio, pero de cara al paciente sí es, cuando menos, engañoso.

Facultad Medicina y Odontología en Santiago de Compostela

Las universidades tratan de dar respuesta a la necesidad de especialización en los distintos campos de la odontología. En la foto Facultad de Medicina y Odontología de la Universidad de Santiago de Compostela

Los jóvenes graduados quieren especializarse y las universidades tratan de dar respuesta a esa demanda, pero la falta de regulación ha dado lugar a la dispersión de la oferta formativa.
Conscientes de que algún día llegarán a España las especializaciones lo que busca la mayoría es que esa formación que han adquirido de forma previa a la futura regulación se convalide algún día. El criterio para escoger la especialización no es únicamente aquel que les dé mejor formación, sino que luego les asegure el reconocimiento de su especialidad en el Espacio Europeo de Educación Superior (EEES) cuando estas titulaciones se regulen en España.

Los docentes coinciden con AESOR en señalar que hasta que no se produzca una estandarización no se podrá facilitar la movilidad de los odontólogos españoles en el resto de Europa. Son múltiples las asociaciones profesionales que han coincidido en señalar que hace tiempo que el Ministerio de Educación tendría que haber regulado las especialidades y que cuanto más se retrase más complejo se hará estandarizarlo. En el momento en que se reconozcan estos títulos, el odontólogo va a tener más salidas profesionales y una mejor educación, lo que repercutirá positivamente en el paciente.

Como ha advertido AESOR en repetidas ocasiones, es preciso regular, tanto la educación como el ejercicio de la profesión para determinar el grado de especialización de un odontólogo y su nivel de formación basándose en unos criterios externos y objetivos. Con esto se podría identificar la excelencia clínica y el paciente no se encontraría tan indefenso.
La falta de especialidades en España obliga a los profesionales a buscar atajos, certificaciones, acreditaciones, sellos de calidad, etc. cuando lo que es necesario es abordar la implementación de las especialidades.
Fuente: Gaceta Dental

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