Comparte el cepillado de dientes con tus hijos para promover buenos hábitos orales

Promover buenos hábitos durante la infancia es clave para garantizar una buena salud oral en la edad adulta. La Sociedad Española de Odontopediatría (SEOP) ha presentado recientemente su Manual Boquiabiertos de prevención y buenos hábitos en la higiene bucal de los más pequeños, resultado de la colaboración multidisciplinar de odontopediatras, padres, pediatras e higienistas dentales.

La caries es una enfermedad que se puede prevenir al 100% con información y buenos hábitos. Y, sin embargo, en la última década la caries infantil se ha incrementado. Tal y como refleja la última encuesta de salud oral en preescolares en España, un 17% de los niños de tres años tienen caries, a los cuatro años llega hasta el 26% y se eleva a más del 36% entre los cinco y los seis años.

Estos profesionales aconsejan que la primera visita al dentista u odontopediatría debería hacerse antes del primer cumpleaños, e, incluso, seria conveniente, que un dentista hiciera un seguimiento a la madre durante el embarazo, para explicarles hábitos y medidas higiénicas (además de que, durante el embarazo, existe más riesgo de periodontitis tal y como os hemos explicado en este blog de las Clínicas de Ortodoncia Pérez Varela, y la salud oral de la madre repercute en el desarrollo del bebé).

salud dental infantil

Los niños aprenden por imitación, por lo que cepillándonos con ellos facilitaremos que adquieran buenos hábitos

Este Manual Boquiabiertos recoge consejos destinados a los padres:

– Visita al odontopediatra para realizar una primera revisión dental antes del primer cumpleaños del niño. A partir de ahí, lo ideal es realizar revisiones una vez al año, o, incluso, cada seis meses porque la boca de los niños cambia muy rápido.
-Cepillar los dientes del bebé como mínimo dos veces al día a partir de la erupción del primer diente empleando utilizar cepillos con cerdas suaves que deben ser cambiados cada tres meses.
-Las pastas de dientes deben contener flúor para proteger contra la caries los dientes de los niños. Desde la erupción del primer diente lo ideal es emplear una pasta con una concentración de 1000 partes por millón (ppm) de ión flúor; a partir de los 3 años puede aumentarse hasta 1450 ppm de flúor (la concentración que tienen las de adultos).
La edad del niño también influye sobre la cantidad de pasta que conviene poner en el cepillo: El tamaño de un granito de arroz desde la erupción del primer diente y el de un guisante a partir de los 3 años.
En contra de lo que muchos acostumbran, no conviene mojar el cepillo con agua antes del cepillado, ni enjuagar la boca con agua después (no aclararlo consigue que el flúor remineralice los dientes correctamente).
-Conviene complementar el cepillado con un enjuague oral con flúor a partir de los cinco años. Sin embargo, no se debe hacerse inmediatamente tras el cepillado, sino que es mejor dejar un margen de tiempo, por ejemplo, una buena rutina podría ser lavar los dientes en familia, leer un cuento y hacer el enjuague justo antes de que acuesten y duerman.

A mayores de estas recomendaciones queremos añadir el consejo de la Sociedad Española de Ortodoncia, que preside el Doctor Pérez Varela, de llevar a todos los niños a revisión ortodóncica a los 6 años.

 

 

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