Cómo saber si debes llevar al niño al ortodoncista y al logopeda

Muchos padres no saben si deben llevar a sus hijos al especialista si los observan ver la tele con la boca abierta, roncan o se resfrían con excesiva frecuencia. La respiración oral o bucal tiende a deformar el paladar. La lengua cae hacia delante modificando la forma de las arcadas dentarias y la posición de los dientes, por lo que en muchos casos es necesario corregir la posición dental y suprimir esos malos hábitos y disfunciones.
Las degluciones disfuncionales debe revisarlas un especialista en ortodoncia aunque ya lo esté tratando un logopeda, y un tratamiento ortodóncico para corregir la deglución disfuncional debe complementarse con una intervención logopédica para erradicar ese mal hábito y/o entrenar la función deglutoria. Es por eso muy importante la coordinación entre el ortodoncista (que trata las anomalías de las estructuras dentomaxilofaciales: los dientes y sus fijaciones óseas, y los huesos de la mandíbula) y el logopeda (que reeduca el sistema orofacial, es decir los órganos y componentes que realizan una correcta respiración, deglución, masticación, articulación y fonación).
Pero ¿cómo saber si hay que llevar al niño al especialista?
Respondiendo a unas sencillas preguntas sobre el niño los padres pueden saber si su hijo necesita atención por parte de un ortodoncista o un logopeda.

– ¿Hubo algún problema durante la aparición de los dientes?
– ¿Tienen o han tenido alguna alteración dental los padres?
– ¿Algún golpe o caída pudo causarle algún problema dental?
– ¿Tiene problemas con la alimentación?
– ¿Respira con la boca abierta cuando descansa?
– ¿Cierra la boca cuando come para masticar y tragar los alimentos?
– ¿Mientras duerme respira fuerte o de forma sonora?
– ¿Usó durante mucho tiempo el chupete?
– ¿Se ha chupaba el dedo, los labios, los carrillos u otros objetos…?
– ¿Empuja los dientes con la lengua mientras come?
– ¿Sus dientes se cierran correctamente sin dificultad?
– ¿Tiene control del babeo?
– ¿Le quedan restos de comida después de haber tragado?
– ¿Lleva o debería llevar ortodoncia?
– ¿Sus dientes están apiñados?

Si la respuesta a más de siete preguntas es “SI” el niño debería ser revisado por un ortodoncista o un logopeda. Es recomendable hacer este test en torno a los 4 o 5 años de edad del niño para asegurarse que todo marcha bien en su desarrollo. Si antes de esa edad se observa algún síntoma de un posible trastorno en la deglución o respiración es conveniente acudir a un especialista para que pueda realizar un tratamiento preventivo de ser necesario.

trastornos deglución

Uno de los problemas más frecuentes es la deglución atípica, cuando la lengua o los labios empujan, interfieren o presionan los dientes. La costumbre de chuparse el dedo o usar el chupete más allá de los dos años puede ser la causa

Hay muchos trastornos de deglución o de respiración que se dan desde el nacimiento. De hecho, algunos recién nacidos tienen que alimentarse con biberón debido a este problema.
Estas dificultades empiezan a dar las primeras señales de alarma en torno a los 3 o 4 años de edad, cuando los padres se dan cuenta de que los niños tienen dificultades para comer sólidos, roncan, sufren continuos resfriados, tardan en comer más de cuarenta y cinco minutos o dan muchas vueltas a la comida en la boca.
Además, los padres pueden inculcar buenos hábitos a sus hijos desde pequeños para prevenir los problemas de deglución o respiración, como mantener una buena higiene nasal, darles una alimentación adecuada a su edad con líquidos semisólidos y sólidos, retirar a tiempo el chupete y utilizar tetinas adecuadas a la edad tanto en el biberón como en el chupete, por ejemplo.

Fuente: Efesalud

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