Cómo afecta el verano a tus dientes y a la salud de tu boca

Pasear por la arena, bañarse en la playa o comer con los amigos en un chiringuito son algunos de los placeres que el verano nos trae, pero este cambio de rutinas conlleva ciertos riesgos para la salud bucodental. Ya os hablamos de las consecuencias que pasar mucho tiempo en la piscina puede tener para nuestra boca, ya que un prolongado contacto con el cloro puede manchar los dientes e incluso debilitar su esmalte (a las personas que practican natación con frecuencia en piscinas se les acumula el sarro o placa dental con mayor frecuencia).

Salud boca verano

Las vacaciones pueden llevarnos a descuidar nuestras rutinas de higiene bucodental

Os contamos algunos de las cosas que debemos tener en cuenta esta estación que está a punto de comenzar para no perjudicar nuestra salud bucodental:
– No descuides tus rutinas de higiene: Uno de cada cuatro españoles deja de cepillarse los dientes totalmente o lo hace con menor frecuencia en verano. Según los estudios son los jóvenes los que más incurren en esta relajación de hábitos, y más los hombres que las mujeres. En verano tendemos más al picoteo en vez de hacer las 3 comidas habituales, por lo que también es más fácil descuidar el cepillado después de ingerir alimentos, pero lo que aumenta el riesgo de caries.
Cuidado con la sensibilidad dental: La ingestión de bebidas frías y helados agudiza la sensibilidad dental, también lo hacen las bebidas carbonatadas debido a que reducen el pH bucal.
Para evitarlo no conviene generar grandes contrastes de temperatura.
El yogur, el queso, la leche, los huevos, carne de ternera, pollo y pescado, así como las frutas, verduras y hortalizas favorecen la absorción del calcio que nos ayuda a evitar la hipersensibilidad dental.
Evita la deshidratación: Necesitamos ingerir un mínimo de 2 litros al día para mantener la hidratación natural. El calor y el sol intenso favorecen la deshidratación y nos provocan una sed constante que intentamos compensar ingiriendo con frecuencia bebidas azucaradas y carbonatadas que son las más dañinas para nuestros dientes.
Desde la Clínica de Ortodoncia Pérez Varela os recomendamos que aumentéis el consumo de agua en cuanto empiece el calor, ya que si la boca se deshidrata se vuelve más propensa a infectarse e inflamarse. La saliva es necesaria para defendernos de la caries. La llamada sensación de “boca seca” causa problemas para tragar, hablar, comer, llevar prótesis dentales, puede incluso producir dolor, irritación o quemazón de la lengua.
– Otra actividad que se practica más en verano es el buceo si no se coloca correctamente la boquilla del regulador de aire. También suele producirse el síndrome de la boca del buzo (barodontalgia) provocado por el cambio de presión de aire. Un riesgo que aumenta en quienes tienen importantes caries, empastes, encías inflamadas o infectadas. Si llevas dentadura postiza y buceas consulta que tu especialista verifique que está bien ajustada para evitar disgustos.

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