Cómo afecta el envejecimiento a tu boca y salud dental?

El paso de los años no solo se nota en la aparición de arrugas y en la apariencia física, sino también en el estado de los tejidos, y el de la boca.

A partir de los 40 años comienzan a evidenciarse una serie de cambios y problemas odontológicos debidos al envejecimiento propio de los tejidos y estructuras bucodentales. Como ya os hemos explicado en este blog de las Clínicas de Ortodoncia Pérez Varela de Ourense y Santiago, y han contado tanto la Doctora Beatriz Iglesias Sánchez como el presidente de AESOR en diversos medios de comunicación, con el paso del tiempo los dientes tienden a apiñarse, especialmente los inferiores. Éste es uno de los diversos motivos por los que cada vez más adultos se somente a una ortodoncia cuando ya han cumplido los 40 años. También muchas personas desarrollan enfermedad periodontal, ya sea por motivos genéticos o por mala higiene bucodental. Esa inflamación de la encía puede degenerar en los casos graves a la pérdida de dientes e incluso del hueso.

Vejez dientes

Tu boca también acusa el paso de los años, igual que el resto de tu organismo

Afortunadamente el endentulismo (falta de dientes) ha disminuido en nuestro país en las últimas décadas. Aunque la probabilidad de desarrollar una enfermedad periodontal aumenta con la edad, cuidar la salud bucodental en general, y la de las encías en particular, puede ayudar a conservar sus dientes naturales para toda la vida.
Estos son algunos efectos de la pérdida de piezas dentales:
– La caída de piezas dentales puede causar una mala oclusión.
– La boca pierde su forma volviéndose más recta
– Se forman bolsas en los laterales
– Aparecen grietas y fisuras en las comisuras de la boca
– Los labios se vuelven finos y aplanados
– El mentón se vuelve puntiagudo

Estas son algunos de los cambios bucodentales que están causados por la edad:

Cambios de forma. Las cúspides de los dientes (zonas agudas) se van desgastando y aplanando, hasta llegar a perder totalmente el esmalte.
Cambios de color. El esmalte se vuelve más traslucido, lo que hace aparecer la dentina más interna, tornándose una coloración más intensa. Con el paso de los años las piezas cambian progresivamente de todo. Este proceso natural se agrava con la ingesta de café, té, tabaco, bebidas gaseosas, condimentos o colorantes, entre otros hábitos.
Cambios en la encía. Adelgazamiento del epitelio. Superficie menos brillante. Ligero retroceso gingival exponiendo el cuello dental.
Cambios de superficie. Rugosidades menos acentuadas. Superficie menos lisa. Pequeñas fisuras que se van tiñendo.

 

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