Científicos relacionan el Alzheimer con la bacteria que causa la gingivitis

Un equipo de investigadores ha puesto de manifiesto que la bacteria que produce la gingivitis está también en un tercio de las personas que padecen Alzheimer.

Un reciente estudio ha demostrado el papel de la bacteria común Porphyromonas gingivalis (Pg), en el desarrollo del Alzheimer y el potencial de los inhibidores de moléculas pequeñas para bloquear este patógeno que podrían cambiar la trayectoria de la enfermedad, según un análisis publicado en la revista Science Advances. La Porphyromonas gingivalis es una bacteria periodontopatógena muy prevalente en la periodontitis,

alzheimer periodontitis

La gingivitis es una enfermedad bucal causada por la bacteria Porphyromonas gingivalis, que causa la inflamación y el sangrado de las encías, y que puede llegar a provocar la pérdida de los dientes.

Hasta ahora se sabía que existían agentes infecciosos implicados en el desarrollo y la progresión de la enfermedad de Alzhéimer, pero las pruebas de su causalidad no eran concluyentes, y ahora, por primera vez se considera hay pruebas «sólidas».

Para desarrollar esta investigación, los científicos identificaron la bacteria Pg, el patógeno clave en enfermedades crónicas periodontales (aquellas que pueden causar gingivitis y que pueden degenerar en pérdida de hueso o de piezas dentales) en los cerebros de pacientes con alzheimer.

La investigación analizó los efectos en ratones de una infección por P. gingivalis y descubrió que ésta invade zonas cerebrales afectadas por alzheimer, empeora los síntomas en ratones ya afectados, y, además, provocó en ratones sanos inflamaciones cerebrales, daño neural y placas amiloides.

De acuerdo con las últimas investigaciones, las dos proteínas cerebrales que se creían hasta ahora la causa del alzheimer, podrían ser, en realidad, una defensa del cerebro contra la infección bacterial causada por P. gingivalis.

Tal y como os hemos explicado anteriormente en este blog de las Clínicas Pérez Varela, la ortodoncia es un gran aliado contra la enfermedad de las encías, ya que unos dientes bien alineados permiten un mejor cepillado, algo fundamental para que no se acumule placa y restos de alimentos que pueden derivar en un problema gingival. Cuando los dientes están apiñados es complicado que el cepillo pueda acceder a todos los recovecos. Por ello es recomendable solucionar la malposición dental con un tratamiento ortodóncico para evitar que la acumulación de placa acabe degenerando en una inflamación y sangrado de las encías que, de no tratarse adecuadamente, puede acabar derivando en periodontitis.

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